Eslovaquia: economía dinámica con signos de crecimiento
La escisión de Checoslovaquia a comienzos de 1993 supuso la aparición de dos Estados sucesores independientes: Eslovaquia y República Checa. Después de un período de transición marcado por continuas reformas políticas y económicas, Eslovaquia ha pasado, en menos de 20 años, de ser una república comunista bajo la órbita de la Unión Soviética a gozar de un sistema de república parlamentaria que le ha llevado a ser miembro de la OTAN, adherirse a la Unión Europea y adoptar el euro.
Pablo Aumente
El fin del comunismo en Checoslovaquia en 1989 culminó con un proceso de escisión a partir del cual se abría una nueva etapa para los dos Estados resultantes (Eslovaquia y la República Checa), que separaron sus caminos en enero de 1993 para constituirse en repúblicas independientes. Eslovaquia entraba en un proceso de transición política y económica que aceleraría los cambios que permitieron su adaptación al entorno de las instituciones europeas.